Original en: http://www.judaismo-iberico.org/an00.htm
Por el Rabino J. de Oliveira
Traducción: Aryeh Ben Abraham Capella.
El misticismo judío (llamado cábala) aparecerá en España, a mediados del siglo XIII, especialmente en la región norte. Los primeros grandes cabalistas españoles no eran de origen sefardí, como se piensa en la actualidad. Tampoco era reconocida como “Sefarad” la región norteña, puesto que este nombre se aplicaba en exclusiva al sur de España, es decir, al Califato de Córdoba , una región islámica española que incluía el sur de la región que hoy día conforma Portugal.
Por el Rabino J. de Oliveira
Traducción: Aryeh Ben Abraham Capella.
El misticismo judío (llamado cábala) aparecerá en España, a mediados del siglo XIII, especialmente en la región norte. Los primeros grandes cabalistas españoles no eran de origen sefardí, como se piensa en la actualidad. Tampoco era reconocida como “Sefarad” la región norteña, puesto que este nombre se aplicaba en exclusiva al sur de España, es decir, al Califato de Córdoba , una región islámica española que incluía el sur de la región que hoy día conforma Portugal.
Casi toda la cultura norte-española, así como su aprendizaje en todo lo que referente a la Torah, y al misticismo en particular, fue recibida (no de manera escrita) del sur de Francia, a pesar de que también esta afirmación es casi que imposible de demostrar de manera practica en lo concerniente a la parte del misticismo.
Esta tesis, sin embargo , ha sido presentada por grandes figuras del judaísmo del Este de Europa, al ver que los Gaonim ( Plural de Gaón) de Babilonia no solo parecen ignorar plenamente el tema del misticismo, según se deja ver claramente en sus escritos, sino que también escribieron contra temas que , tiempo después, se tornaran en ejes fundamentales del Sistema Cabalístico, como por ejemplo, la Metempsicosis (Re-Encarnación) , en busca de mantener una barrera defensiva en contra de la difusión de la afirmación según la cual esta creencia tiene sus orígenes remotos en el pueblo Judío, habiendo llegado a nosotros por medio de trasmisión oral, que existiría solamente entre cierta clase de sabios cuyos orígenes supuestamente se remontan a los Maestros del periodo talmúdico en Eretz Israel, sino que, según esta afirmación, serian los Asquenazíes y Franco-provenzales y cuya tradición no seria trasmitida entre los Sabios de Babilonia, sino entre ellos, únicamente, entre los dignos Rabinos de la Provenza francesa y de Maguncia, llegando desde ahí a Cataluña y posteriormente a los territorios leoneses y castellanos.
Como se sabe, los mayores sabios franceses de la época, los representantes del judaísmo tradicional Asquenazí en su pluralismo folclórico , creían que Dios estaba dotado de cuerpo, pero no exactamente de un cuerpo como el del humano, físico, como puede ser constatado en las palabras del Rabí Abraham ben-David, el mas importante adversario a los escritos del Rabí Moshe ben Maimón (Maimónides) , dejando así la posibilidad que tal creencia haya sido tomada de algún rito de corte egipcio, como puede ser la Ideología Templaría.
Si sus orígenes son remotos, no se puede precisar con exactitud cuando o en que periodo los judíos asimilaran dichas ideas, pero si admitimos el cambio radical en cuanto a la forma de aceptar la manifestación de la divinidad entre los seres creados y su existencia, y si esta dispone o no de cuerpo , se entiende que ella fue integrada al judaísmo español septentrional (que no es reconocido propiamente como sefardita, sino como punto de encuentro de tres divisiones culturales de la época: judíos franco provenzales, asquenazíes y Sefardíes, ósea, venidos de Al Andaluz, Granada, Extremadura y el sur de Portugal, así como ciertas pequeñas regiones del centro de España) , pues la cábala no admite esta forma de pensar, siendo similar en este punto crucial a la fe judaica general, o sea, Dios no posee de cuerpo, material, etéreo o espiritual, lo que no coincide con lo que se pensaba en el pasado entre los rabinos provenzales y de los demás grupos similares.
Algo especialmente notorio y acentuado en la “cábala” es la división bien establecida entre el Bien y el Mal ( Sitra di Kedusha y Sitra Ajra) , bien como dos lados antagónicos del lado del bien o como equilibrio, algo común entre las diversas formas de pensar orientales, como el Zoroastrismo , Taoísmo o Hinduismo, entre otros.
En los escritos de los Gaonim (sucesores de los últimos sabios del Talmud) , encontramos diversos palimpsestos que se muestran contrarios a toda y cualquier forma de pensamiento similar, a pesar que los partidarios de la cabala afirman que los escritos de Rabí Hayie Gaón ( uno de los últimos de los Gaonim y maestro del gran Rabino Isaac Alfasi, del que fuera discípulo a su vez el grande Rabino José ha Levi de Megas – instructor a su vez del Inmenso Maimónides y fundador del gran Centro Sefardita Cordobés de Torah, primer centro religioso judaico en el mundo postalmudico que fuera instituido en oposición a las innovaciones rabínicas en cuestiones legislativas) según el cual no tenemos el derecho de alejarnos del cumplimiento de la Halajá según el último Sanedrín, hasta que este sea nuevamente instituido. De acuerdo con lo que se piensa, el factor que hube ocasionado el levantamiento de tal centro fuera el desvío de los último de los Gaonim de la forma tradicional de legislación - fiel al último Sanedrín y a los Amoraím (plural de Amorá - últimos Sabios del periodo talmúdico).
Otrosí, se ve que sus discípulos no fueron partidarios de creencias místicas, así como no hay como probar a través de la diminuta cuantía de escritos del citado Gaón, en los cuales se refiere específicamente a casos de Doxología - que crea o se refería a la ciencia que hube surgido en medio del pueblo judío en una época muy posterior a su época.
Hay quien afirma que grupos esotéricos no judíos (platonistas y pitagóricos) influenciarían esta forma de pensar y de ver el universo en la cultura norespañola judía durante las guerras de la Reconquista cuya ortodoxia cristiana era dudosa, tratándose principalmente de ciertos grupos ( o grupo) citados, conocidos en esa época como “Templarios” (precursores por igual tanto de la Masonería como del Rosacrucismo de hoy, que en esa época era una sola y misma cosa) , contra el Guerrerismo Islámico antagónico al Misticismo egipcio, que es su verdadero origen, factor que ponía en peligro su meta de “perfeccionamiento de la humanidad” a través de la “igualdad de los seres, libertad de pensamiento y expresión, y fraternidad”, famoso lema de la Revolución Francesa – sin distinciones de orden religioso o racial, según la forma de pensar que “el profano” (es decir, todo aquel no iniciado en la ciencia mística) debe dominar para el bien común de la humanidad, así como para su progreso. Por tanto, debilitar y desarraigar el poder de la religión es imprescindible, trayendo a la humanidad a una conciencia mística. Siendo el Judaísmo la fuente de todas las religiones monoteístas, instruyeron a algunos judíos como miembros y les instruyeron en sus ideas para así introducir en el seno del pueblo judío el Misticismo. Tal vez sea esta la razón de que nombres de antiguas deidades egipcias como “Toth” o “Tocz” se encuentren entre las más sagradas obras cabalísticas, como, por ejemplo, el libro de Anjo Raziel.
Su lucha contra los Musulmanes era justificada por el hecho de que el Islam siempre se oponía a cualquier factor contrario a los fundamentos Islámicos, especialmente aquellos que buscan explicar las accione de la divinidad en el plano material , o creencias como la fe en la trasmigración de las almas, o que el Dio sea simplemente el “cosmos” o el “alma de todo” , creencias que según el Islam , al igual que según el Judaísmo, tratan de disminuir y limitar a la Divinidad, y que son la esencia de lo que se llama en términos cabalísticos “Árbol de la Vida”, es decir, las Sefirot.
Al contrario de sus hermanos norteños, los sefarditas del sur fuero extremadamente celosos en mantener la tradición de un judaísmo recibido directamente de sus maestros babilónicos, los Gaonim, proclamando que el misticismo cabalista son “innovaciones peligrosas a la fe judía, de corte Platonista”, mostrándose altamente contrarios tanto a esas ideas como a sus propagadores, diversos rabinos catalanes y castellanos de la época.
El principal introductor de la tradición cabalista fue según se piensa, el rabino Abraham Ben David, comúnmente llamado RAAVAD, siendo sus discípulos los primeros propagadores de esta disciplina en Cataluña y demás regiones norespañolas, tesis de difícil aceptación, pues según lo que parece, conforme trasluce en sus escritos contra la Mishne Torah Maimonidiana, el Raavad creía en una especie de “corporalidad de la Divinidad”, algo que no admiten ni la cabala ni la tradición judía común.
Sin embargo, la cabala no se difundió por medio de tradición de enseñanza , sino desde la difusión del Zohar, libro considerado como la principal obra cabalística que, según la tradición, fue escrita por Rabí Simon Bar Yojai, un Tana (sabio del Talmud del periodo anterior al de los Amoraim) , que se remontaría al periodo de la revuelta judía contra los Romanos (mas o menos entre 69 a 129 de la Era Común). El periodo exacto en el cual esta obra fue compilada es, sin embargo, causa de discusión, así como su autoria, puesto que en el se nombran muchas figuras rabínicas del periodo amoraita, cerca de tres siglos después del fallecimiento de Bar Yojai, amen que su estilo idiomático no coincide con el de la época, siendo su arameo una mezcla de los dialectos babilonio y de “la tierra de Israel” , cuando debería de tener giros lingüísticos israelíes en exclusiva, especialmente del dialecto Tiberiano, región en la cual se localizaban los sabios de la época. Términos peculiares sefarditas (como por ejemplo, “esnoga” (sinagoga)) también se encuentran en ladino dentro del texto aramaico, lo que lleva a creer que en realidad, dicha obra se escribió en España durante el siglo XIII aproximadamente.
La cabala se propone esclarecer temas como la creación del mundo, formas y caminos de la acción divina en el mundo material, , influencias de los mundos espirituales sobre el terrenal, así como otras cuestiones espirituales en general y temas relacionados con la transmigración de las almas (reencarnación) , sobre la cual hay grandes divergencias tanto entre aquellos que siguen la cabala como con el modo de pensar judío tradicional, y los demás credos que admiten esta idea como un hecho cierto e incontrovertible. Su segunda división (desaprobada por la mayoría de los rabinos, incluso si son adherentes a la cabala) , llamada cábala Maasit, incluye sistemas de acciones semejantes a las usadas por los pueblos de oriente como los de Aram Soba, que creían que por medio de acciones humanas lograrían manipular a su favor la “Voluntad y la Energía Cósmica”. En pocas palabras, una creencia similar a la conocidas Magia y Hechicería, tanto blanca como negra.
En la actualidad, la cabala casi es plenamente aceptada entre todos los judíos sin importar su origen o creencias, a despecho de que en sus comienzos en la propia península ibérica generara tanta controversia, y que cientos de rabinos de la época en la propia Sefarad le fueran conspicua y decididamente contrarios, afirmando que “la cabala no es mas que la fusión de platonismo con creencias ajenas al judaísmo”.
Aun mas, a pesar de quienes se levantaron en su contra (y que se levantan aun hoy día), la propagación de la cabala es absoluta y cada día mayor, dominando incluso todo el oriente. Con la excepción de los judíos hispano portugueses de Holanda y de una facción de los judíos Yemenitas, es perfecta y completamente aceptada. Otro si, incluso sus adherentes a sus profundidades y estudios se abstienen de lo que es comúnmente llamado por todos “Cabala Maasit” , que incluye ritos de evocación de Ángeles e incluso Demonios, así como otras estupidas promiscuidades, afirmando que cualquier acción de ese tipo puede ser tildada como “Avoda Zara” (Idolatría). Entre los grandes personajes que se pronunciaron contra la práctica de la cábala Maasit tenemos, por ejemplo, Rabí Moshe Hayim Luzzatto, el Gaón de Vilna, Rabí Jacob Sasportas y muchos más.
Aquellos que desean iniciarse en los conocimientos cabalísticos, se les aconseja hacerlos a través de las obras del Rabí Moshe Hayim Luzzatto, y después de ello en los de Rabí Moshe Cordovero e Isaac Luria, bien como el Zohar y demás obras de este tipo. Obviamente, no sin antes adquirir un buen conocimiento Talmúdico y Halajico.
Aquellos que desean iniciarse en los conocimientos cabalísticos, se les aconseja hacerlos a través de las obras del Rabí Moshe Hayim Luzzatto, y después de ello en los de Rabí Moshe Cordovero e Isaac Luria, bien como el Zohar y demás obras de este tipo. Obviamente, no sin antes adquirir un buen conocimiento Talmúdico y Halajico.
Sin embargo, Grandes Sabios, como Maimónides, aconsejan no involucrarse con nada que sea aleatorio y especulatorio, así como especioso, apegándose exclusivamente a los Dictámenes, conforme a lo escrito en Deuteronomio 29:28: “ Las cosas ocultas pertenecen al Eterno, y las reveladas a nosotros y nuestros Hijos, Eternamente!”







2 muertes en combate:
Tambien estuve mirando algunos libros hace tiempo acerca de la Kabbalah, y la verdad es que los hay de muy interesantes. Tiene un principio muy bueno de avance personal e intelectual para asi la mejora y desenvolupamiento de la persona. Hay unos libros de Enrique San Juan que es un profesor de la Escuela de Kabbalah en Barcelona. Es un autor muy bueno y una persona por la que admiro su conocimiento y sabiduria en este campo, es realmente sorprendente.
Raziel
Raziel:
Yo soy anticabalista. Las razones expuestas son simples: es una Ideologia antiracional, antijudia y contraria a la Tradicion.
La Cabala no lleva al Avance, lleva a la supersticion.
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