Volvamos a hablar de manera franca: Si Votar sirviera para algo, ya estaría prohibido.
Hablo como anarquista. Crecí en una familia liberal, que creía en el “partido del pueblo Irredento”. De hecho, mi tatarabuelo, que su memoria brille y sea bendita, peleo machete en mano en la guerra de los mil días. Mi Tía Elena, Que su memoria brille y sea bendita, marcho a pie desde la costa hasta Bogotá en aquel lejano año de 1966, en la “marcha del hambre”, como miembro del recién nacido FECODE buscando que Lleras (si, el abuelito del ministro) les pagara el salario que hacia año y medio no veían por ninguna parte. Luego entre voluntariamente al servicio militar y , por qué no decirlo, coquetee con ideas conservadoras, y hasta fascistoides.
Pero luego, contrario a lo que le sucede a mucha gente, analice mi punto de vista. Mis ideas. Mis luchas. Y poco a poco, fui abrazando las ideas libertarias. Y me he declarado anarquista. Un camino largo, un camino de lucha y pensamiento que no ha terminado, ni mucho menos.
Es bajo este camino y este bagaje que me atrevo a juntar letras y palabras para decir unas cuantas cosas en torno a las elecciones y la lucha popular en este lugar geográfico llamado Colombia.
Creo que la pregunta fundamental que se hace todo aquel que lucha por el cambio de esta sociedad es: ¿Hasta Cuándo? ¿Hasta cuando la gente común va a reaccionar, va a entender, va a indignarse de verdad como plantea Stéphane Hessel en su Libro ¡Indignaos! , hasta cuándo va a entender que nadie más que ellos y ellas mism@s son las únicas personas que pueden lograr el verdadero cambio? ¿Hasta cuándo?
La respuesta, quiero creer, está en la educación. La respuesta, quiero creer, está en la divulgación. La respuesta, quiero creer, está en el dialogo. Pero la respuesta, estoy absolutamente convencido, no está en los votos. La respuesta, es para mí una verdad absoluta, no se encuentra de ningún modo en las urnas ni en el monopolio del poder.
John Emerich Edward Dalberg Acton, 1er Barón de Acton, acuño una frase categorica que jamas ha sido desmentida: "El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente". Y cuando pasamos la mirada a “la izquierda del pueblo” en este país, encontramos un ejemplo palpable en el Polo Democrático Alternativo.
Este movimiento, como quizá saben, como quizá no, nace en 2005 de la unión del Polo Democrático Independiente y la Alternativa Democrática. Los primeros estaban formados por la unión de diversos grupos independientes (no adscritos a los partidos tradicionales). El partido fue fundado por los senadores Antonio Navarro Wolf, Francisco Rojas Birry, Jaime Dussán y Javier Cáceres Leal a quien se uniría más tarde Samuel Moreno Rojas que provenía de la ANAPO, quienes avalaron a Luis Eduardo Garzón como candidato presidencial por este partido en las elecciones de 2002. Los segundos, por los movimientos de izquierda Frente Social y Político (FSP), Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR), Unidad Democrática, Movimiento Ciudadano, Autoridades Indígenas de Colombia y Opción Siete. Así que vemos que técnicamente el PDA no ha gobernado a Bogotá sino un solo Periodo, el de Samuel Moreno.
¿Qué cosas curiosas notamos aquí? Por ejemplo, que el Popular y absolutamente corrupto “chuzo” Cáceres fundo al PDA. Que el también cuestionado Rojas Birry es uno de sus padres. Samuelito no es ningún aparecido. El PDA fue una apuesta por el poder arropado en los mantos del populismo, que engaño a much@s personas que sintieron (equivocadamente) que sería la forma de reformar el estado de cosas que padecemos. Y ya vemos como termino. Mi opinión sobre este “partido del pueblo” es harto conocida, así que repetirla creo que caería en la redundancia.
Y ahora en octubre, este partido prefiere en vez de afrontar una lucha decidida contra la reforma a la Ley 30, está abocado a la quimera de tratar de conseguir ser reelecto a la Alcaldía. Sobra cualquier comentario sobre esto, porque solo alguien decididamente ciego y sordo pretende que la gente olvide la sombra corrupta de los Nule y el cartel de la Contratación.
Deliberadamente ignore una solución que creo que debe de ir de la mano de la protesta. De hecho, es una forma de protesta. La solución simple es la abstención. Pero no simplemente esa abstención medio boba que practica mucha gente cada domingo electoral. No. Yo apelo a la Abstención activa como método de lucha.
No bastaría tan solo con dejar de ir a la urna. Así como existe la abstención del servicio militar por objeción de conciencia, vamos, la Objeción de conciencia sobre el servicio militar, deberíamos darnos la pela para armar la Objeción de Conciencia contra las elecciones. Grafitear, chapolear, explicar, indicar, unirnos.
En una palabra, indignarse debería dejar de ser simplemente el sueño lejano de la Puerta del Sol.







2 muertes en combate:
En México hubo hace 2 años un movimiento llamdo Voto en Blanco, en elecciones para diputados federales, en que la gente va a votar pero anulando su voto, supongo es una variante de la abstención activa a la que te refieres; además no se permiten aún candidaturas fuera de los partidos políticos actuales, una de las causas del voto en blanco, el cual llegó al 7% del total, más que algunos partidos que aún siguen parasitando la vida de mi país.
No en verdad. el Voto en Blanco NO es parte de la abstencion activa porque el sistema de voto en blanco perpetua el sistema corrupto diciendo: los dirigentes estan mal, el sistema esta Bien.
El sistema entero parlamentarista y democratico esta podrido. Abstencion activa es eso: No votar, no colaborar y explicar por que.
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